14/7/17

La depresión posparto afecta el correcto desarrollo del bebé [14-7-17]


La depresión posparto afecta el correcto desarrollo del bebé

Salud. La Academia de Pediatría de EE.UU. pide revisar más a madres

Detectar casos tempranos de depresión posparto en la madre es fundamental para evitar que el bebé se vea afectado en su desarrollo cognitivo, emocional y social.

Hace 18 años, Laura tuvo a su primer hijo. Después de ese nacimiento, no quiso saber más nada con volver a quedar embarazada. "Nunca más paso por eso, no soy capaz. Esa sensación de ser madre, de necesidad biológica que tuve, nunca más apareció", relata. Laura tuvo depresión posparto, una enfermedad que padece entre 10% y 20% de las mujeres, y que, incluso, puede afectar a los padres.

De todas formas, el más perjudicado por la depresión de la madre es el bebé, ya que el vínculo temprano con la madre es fundamental para su desarrollo social, emocional e intelectual.

Esta semana, la Academia Estadounidense de Pediatría publicó una recomendación que señala que los pediatras deberían revisar continuamente a las madres de recién nacidos para detectar posibles síntomas de depresión.

De acuerdo al artículo, publicado en la revista Pediatrics, diversas investigaciones demuestran retrasos en las capacidades de los bebés de madres que sufren depresión.

"La depresión posparto conlleva altos costos para la atención médica, atención médica inapropiada, abuso infantil y negligencia, interrupción del amamantamiento, disfunción familiar y afecta de manera adversa el temprano desarrollo del cerebro (del bebé)", señala el artículo.

"El bebé fue querido. Yo estaba casada. El asunto es que después era terrible la sensación de sufrimiento, era mortal, parecía que hubiera matado a alguien. Hay explicaciones de todo tipo y color, pero el asunto es que el sufrimiento no te lo sacás, o sea, no había manera", recuerda Laura.

SÍNTOMAS. Entre el tercer y quinto día después del parto, la madre puede sufrir lo que se llama tristeza de la maternidad. Afecta a entre 50% y 80% de las madres y sus síntomas son tristeza, irritabilidad y ansiedad. No es considerada una enfermedad y desaparece, so-la, a la semana.

Luego, los profesionales reconocen un segundo nivel, la depresión, que afecta a entre 10% y 20% de las madres, principalmente primerizas.

Sus síntomas: irritabilidad, ansiedad, aparición de sentimiento de culpa con respecto al niño y de incapacidad para cuidarlo. No aparece hasta los diez días luego del parto y se puede tratar con terapia o antidepresivos.

Fue el caso de Laura: "Vivía llorando y no me podía mover. La psicóloga vivía cerca y venía a casa porque yo no tenía ganas de levantarme. Por supuesto que al bebé lo atendía, pero yo tenía miedo de que se me fuera a morir porque no lo podía cuidar, por ser ineficaz. No me arrepentía, pero pensaba `¿qué hice?`. Fue como un crimen. Yo lo pensaba así, que había hecho algo que no estaba bien".

Otros casos pueden derivar en rechazo u odio de la madre hacia el bebé, lo que puede generar abuso físico e infanticidio por rechazo u odio. Necesitan psicoterapia, medicación y, a veces, internación.

Impactos. El informe de la Academia Estadounidense de Pediatría señala que "las consecuencias de la depresión de la madre incluye efectos negativos en el desarrollo cognitivo, en el desarrollo social y emocional, y en el comportamiento del niño. La adquisición de lenguaje depende del número de palabras usadas por la familia, del juego, el entretenimiento y las caricias, que ocurren con menos frecuencia en la familia de una madre depresiva".

Una de las formas que los profesionales de la salud poseen para detectar posibles casos de depresión es mediante el Test de Edimburgo. Consiste en veinte preguntas que las propias usuarias pueden responder en cinco minutos. Su puntaje máximo es 20. Por encima de los 12 significa que la persona tiene riesgo elevado de estar sufriendo depresión, aunque no es diagnóstico. Por ejemplo, una de las preguntas es: "He sentido miedo o he estado asustadiza sin tener motivo: bastante, a veces, no mucho, nunca".

Mariela Servetto, gerenta de los Centros Materno Infantil del Banco de Previsión Social (BPS), explica que en dichos centros el test se aplica a todas las madres durante el puerperio.

Puede ser una enfermera, un pediatra, un psicólogo o incluso el "funcionario de mesa de entrada" de cada centro el que entregue el formulario: "Cuando el psicólogo ve que hay alguien que está por encima del punto de corte, lo cita para una entrevista en la que valora la existencia o no de depresión puerperal. Si se confirma, se trabaja sobre el vínculo porque lo que se pretende es mejorar el sentimiento de la madre respecto a su bebé", explica.

Gustavo Giachetto, director del Programa Nacional de Atención a la Niñez, del Ministerio de Salud Pública (MSP), informó a El País que si bien no existen guías específicas sobre cómo actuar ante un posible caso de riesgo de depresión, el modelo de atención a este tipo de pacientes "forma parte del accionar médico tradicional".

Y agregó: "Nosotros evaluamos la salud mental como un componente más de la atención integral. Cuando evalúan a un niño en la consulta, los pediatras hacen lo que se llama la historia clínica que incluye evaluaciones dirigidas específicamente a niños pero también al núcleo familiar".

La psiquiatra Fabiana Azambuya, por su parte, especialista en el tema, explica: "¿Por qué los pediatras americanos dicen eso? Porque las consecuencias de la depresión posparto no solamente se ven en lo inmediato, en la generación del vínculo o mal apego, sino también a largo plazo se han determinado trastornos en el aprendizaje, de conducta, mayor riesgo de separación en las familias. A los cinco años del niño, empezás a mirar para atrás y te das cuenta que ese niño no estuvo motivado, no tuvo un buen vínculo con la madre porque la madre se deprimió, entonces es empezar a tratar no sólo el sufrimiento de la mujer, también a la familia, y al hijo".

Respecto a las consecuencias sobre la futura capacidad del niño para sociabilizar, Azambuya dice: "El primer vínculo es el que te determina y si estuvo mal constituido porque la madre no pudo estar presente en su total capacidad, entonces ese vínculo, que llaman apego, no se pudo formar bien".

ASPECTOS CLAVES

La depresión posparto

Afecta a entre 10% y 20% de las madres, principalmente primerizas. Sus síntomas son irritabilidad, ansiedad, aparición del sentimiento de culpa respecto al niño y de incapacidad para cuidarlo. No aparece hasta los diez días luego del parto. Se puede tratar con terapia o antidepresivos.

Consecuencias en el bebé

Afecta al desarrollo cognitivo, emocional y social del futuro niño. También se ve afectado el desarrollo temprano del cerebro, como la migración neuronal o la formación de sinapsis, que dependen de factores genéticos pero también del entorno.

7/7/17

¿Se puede dar el pecho con prótesis de silicona?

¿Se puede dar el pecho con prótesis de silicona?


Muchas mujeres que se implantan senos temen que afecte a su capacidad de amamantar a sus futuros bebés.

muyinteresante.es

Sí se puede, porque al realizar intervenciones de aumento de seno, los cirujanos plásticos no cortan en ningún momento la comunicación de los conductos galactóforos, los encargados de transportar la leche hasta el pezón. Como el implante se suele colocar entre la glándula mamaria y el músculo pectoral, o por debajo de este último, la estructura no se ve afectada.

El pezón tampoco sufre alteraciones, pues la introducción de la prótesis se lleva a cabo habitualmente a través de una incisión practicada en la areola que lo rodea o bajo el surco mamario. Solo se corre un riesgo: si durante la operación se producen involuntariamente daños en algún nervio, podría disminuir la sensibilidad en la zona del pezón y dificultar la bajada de la leche tras el


En manos del cirujano

¿Y qué hay del material con el que está fabricada la prótesis? ¿Podría afectar una contaminación accidental de silicona al desarrollo y crecimiento del neonato?

John Semple, cirujano plástico de la Universidad de Ontario, en Canadá, trató de responder a esta pregunta hace unos años. Después de analizar la leche de mujeres con y sin implantes demostró que ni en ese líquido nutritivo ni en la sangre de las madres había diferencias notables en cuanto a los niveles de silicona.

Fue un hallazgo tranquilizador para muchas mujeres que, tras operarse los pechos por razones de estética, no querían renunciar a amamantar a sus hijos. Cabe recordar que, según la OMS, "la lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables. La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante seis meses, la introducción de alimentos apropiados para la edad y seguros a partir de entonces, y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los dos años o más".

16/5/17

El sexo del bebé podría influir en el riesgo de diabetes de la madre [16-5-17]


El sexo del bebé podría influir en el riesgo de diabetes de la madre

Los embarazos de hijos varones se asocian con la diabetes gestacional, y los de hijas con el riesgo de sufrir diabetes tipo 2 más tarde, según los investigadores


El sexo de un bebé parece afectar al riesgo de diabetes de una madre durante el embarazo (lo que se conoce como diabetes gestacional) y de diabetes tipo 2 después del embarazo, según sugiere un nuevo estudio.

Los investigadores revisaron los datos de casi 643,000 mujeres en Canadá. Las mujeres tuvieron su primer hijo entre 2000 y 2010.

Las mujeres embarazadas con un bebé varón tenían más probabilidades de contraer diabetes gestacional, dijeron los investigadores.

El estudio se publicó el 20 de mayo en la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism. Aunque descubrió una asociación entre el sexo de un bebé y el riesgo de una madre de contraer diabetes, el estudio no fue diseñado para demostrar que hubiera causalidad.

"Se piensa que la diabetes gestacional se produce debido a una combinación de anomalías metabólicas subyacentes en la madre y cambios metabólicos temporales que tienen lugar durante el embarazo", dijo en un comunicado de prensa de la revista el autor del estudio, el Dr. Baiju Shah, de la Universidad de Toronto, el Centro de Ciencias de la Salud Sunnybrook y el Instituto de Ciencias Clínicas Evaluativas de Toronto.

"Nuestros hallazgos sugieren que la presencia de un feto de sexo masculino conlleva más cambios metabólicos asociados con el embarazo que un feto de sexo femenino", añadió Shah.

Pero las mujeres que contrajeron diabetes gestacional mientras estaban embarazadas con una hija tenían un riesgo más alto de contraer diabetes tipo 2 después del embarazo. Los investigadores dijeron que esto sugiere que estas mujeres tenían problemas de salud subyacentes más graves que aumentaban su susceptibilidad a la diabetes gestacional y más tarde a la diabetes tipo 2.

"Los programas de salud pública a menudo se centran en el modo en que la salud, la conducta y la psicología de una madre embarazada pueden tener consecuencias en la salud de su bebé. Sin embargo, este estudio sugiere que el bebé puede ayudarnos a comprender mejor la salud de la madre, y puede ayudarnos a predecir sus riesgos de sufrir enfermedades en el futuro", señaló Shah.

Hasta el 9 por ciento de las mujeres embarazadas contraen diabetes gestacional, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

18/2/17

Las sillas de seguridad salvan las vidas de los más pequeños [18-2-17]


Las sillas de seguridad salvan las vidas de los más pequeños

Estudio halla que las probabilidades de morir en un accidente automovilístico se reducen en tres cuartas partes

Una investigación reciente señala que poner a los bebés y a los niños pequeños en sillas de seguridad para el automóvil apropiadas para su tamaño y edad reduce significativamente las probabilidades de que mueran en caso de un accidente automovilístico.
Los bebés lograron los mayores beneficios por estar en una de esas sillas. Sus probabilidades de morir en un accidente se redujeron en las tres cuartas partes si estaban en una silla de seguridad. Pero los niños mayores también lograron beneficios significativos y una reducción en el riesgo de mortalidad de al menos sesenta por ciento.

"Los hallazgos de este estudio indican que las sillas de protección reducen significativamente el riesgo de muerte entre los niños de hasta tres años que resultan envueltos en choques automovilísticos de consideración", escribieron los autores del estudio.

"La mayor efectividad de las sillas de seguridad entre los bebés probablemente se deba a su fragilidad general", señaló Thomas Rice, autor del estudio, epidemiólogo investigador del Centro de seguridad en el tránsito del departamento de ciencias ambientales de la Universidad de California en Berkeley.

Los resultados de este estudio aparecen en la edición de febrero de la American Journal of Public Health.

Según la información de respaldo del estudio, los accidentes automovilísticos son la causa principal de lesión y muerte no intencionales de los niños mayores de un año. Según las estadísticas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades citadas en el estudio, más de quinientos niños menores de tres años murieron como resultado de choques de automóviles en 2005.

La mayoría de los estados cuentan con leyes que exigen sillas de seguridad para niños en los automóviles y el uso de estos dispositivos es elevado entre los más pequeños. Según el estudio, la Administración nacional de seguridad en el tráfico en carretera (National Highway Traffic Safety Administration) calculó que el 93 por ciento de los bebés menores de un año estuvieron en una silla de seguridad en 2006, mientras que el 91 por ciento de los niños entre 1 y 3 años lo hizo.

En el estudio había datos sobre las fatalidades de los niños por colisiones de vehículos motorizados que tuvieron lugar entre 1996 y 2005. De una muestre inicial de gran tamaño cercana a los 300,000 vehículos, los investigadores eligieron 6,303 vehículos para estudiar por la disponibilidad de información completa sobre la edad, la posición dentro del vehículo y el tipo de protección utilizado (cinturón para los hombros, para la cintura o ninguno). Compararon la información de este grupo con un grupo ajustado concienzudamente de vehículos que resultaron involucrados en choques que no fueron fatales.

Las probabilidades de que un bebé menor de un año muriera en un accidente automovilístico se redujo en 73 por ciento si el niño iba en una silla de seguridad para el automóvil. Para los niños entre 1 y 2 años, las probabilidades de morir en un choque se redujeron en 76 por ciento si tenían la protección adecuada. Para los que tenían entre 2 y 3 años, las probabilidades de morir en un accidente automovilístico se redujeron en cerca de sesenta por ciento si el niño estaba en una silla de seguridad.

Se halló que las sillas eran más efectivas para prevenir las fatalidades en accidentes en los que hubiera volcado un vehículo, en ambientes rurales y en aquellos en los que había un camión ligero.

En el grupo de mayor edad, de niños entre 2 y 3 años, los cinturones de seguridad fueron casi tan efectivos como las sillas para automóvil para prevenir las fatalidades.

Eso no significa, según los expertos, que esté bien que un niño de dos años simplemente use cinturón.

"Cualquier dispositivo de protección ayuda a mantener al niño dentro del vehículo, lo que reduce las fatalidades", señaló la Dra. Barbara Gaines, directora del programa Brendum de trauma pediátrico del Hospital infantil de Pittsburgh. "Entonces, con estos niños más grandes, el cinturón podría mantenerlos de alguna manera dentro del vehículo, aunque no prevendrá algunas de las lesiones más graves que vemos".

Según Rice, "el uso de cinturones de seguridad tradicionales en este grupo de edad ciertamente no se recomienda, aunque son mucho mejores que viajar sin ningún tipo de seguridad.

Gaines agregó que "mediante el uso de modelación estadística muy sólida, este estudio prueba de nuevo la importancia de usar sillas de seguridad apropiadas para la edad y el tamaño". Sugirió lo siguiente:

* Sillas que apunten hacia atrás hasta más o menos el año de edad
* Sillas convertibles para niños mayores más grandes hasta más o menos los 3 años
* Asientos elevados para los que tienen entre 4 y 8 años.

"Además, hay que revisar las guías de peso de las sillas porque no son iguales en todos los casos", advirtió Gaines. "Cuando los niños se gradúan de las sillas elevadas, de todos modos necesitan usar cinturones de seguridad. Los adolescentes son los que menos probablemente estarán protegidos".
 

15/2/17

La mitad de las muertes súbitas en el lactante están relacionadas con el tabaco [15-2-17]


La mitad de las muertes súbitas en el lactante están relacionadas con el tabaco

El tabaco se cobra más de 50.000 vidas al año en España

¿Es posible dejar de fumar? “Exige cierto esfuerzo y sacrificio inicial, pero es absolutamente posible”, asegura el Dr. Jaime Fernández de Bobadilla, del servicio de Cardiología del Hospital Universitario La Paz, en la conferencia impartida por la Fundación Española del Corazón (FEC) en el marco de la VIII Semana de la Ciencia que se celebra estos días en Madrid.

El tabaco se cobra más de 50.000 vidas al año en nuestro país y es considerado un factor de riesgo cardiovascular clave debido a su elevado impacto en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Además es un factor de riesgo modificable y reversible —ya que al dejar de fumar disminuimos ese riesgo rápidamente— “causante de numerosos infartos agudos de miocardio y muertes cardiovasculares”, matiza el Dr. Fernández de Bobadilla.

Actualmente las campañas contra el tabaquismo están dirigidas fundamentalmente a los jóvenes, sin embargo los datos indican que es necesario dirigirse a la población general, puesto que es en el seno familiar donde se aprenden los hábitos de vida.

De hecho, según indican diversos estudios epidemiológicos el tabaquismo hace que “aumente en un 50% la posibilidad de padecer muerte súbita en el lactante”, afirma el Dr. Esteban López de Sá, secretario general de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

Los datos revelan un aumento progresivo de la tasa de incidencia de la muerte súbita en el lactante —entre 1,5 y 2 por 1.000 nacidos vivos— lo que la convierte en la quinta causa de muerte en el periodo postnatal. Además, los componentes del tabaco hacen que aumente la posibilidad de que los niños padezcan neumonía, otitis o gripe.

12/2/17

El extraño “Alzheimer” que afecta a los bebés

El extraño “Alzheimer” que afecta a los bebés

Una rara enfermedad que la ciencia investiga


laopinion.com

Al nacer, los bebés lucen perfectamente normales. No es sino hasta que han cumplido sus primeros años de vida que los padres comienzan a notar síntomas extraños.

Alrededor de su cumpleaños número 2, los pequeños empiezan a olvidar palabras que ya habían aprendido como “mamá”, o habilidades que ya habían adquirido como contar del 1 al 10.

Adicionalmente la lengua comienza a engrosarse, los bebés parecen engordar y pueden padecer alguna disfunción cardiaca.

Se trata del Síndrome de Hunter, una enfermedad extraña que también se ha nombrado como el Alzheimer de los bebés.

Los bebés que nacen con esta condición están perfectamente saludables a simple vista, pero con el tiempo su organismo presenta dificultades para producir la enzima que metaboliza los azúcares que ayudan a desarrollar huesos, tendones y piel, de manera que se acumulan en el organismo del pequeño, incluyendo el cerebro. Esto origina los olvidos y un deterioro gradual.

Según la Universidad de Duke, que estudia la enfermedad, sólo hay unos 2,000 bebés diagnosticados en el mundo con Síndrome de Hunter o Deficiencia de Iduronato Sulfatasa y Mucopolisacaridosis Tipo II..

La enfermedad está vinculada al cromosoma X, pero es más común en los varones porque las mujeres tienen dos cromosomas X, así que si uno no produce la enzima, el otro lo hará; pero en el caso de los niños, que tienen un cromosoma XY, no hay otro X que la produzca.

Hasta ahora, la enfermedad ha sido tratada con trasplante de médula ósea para detener su desarrollo y con Idursulfasa, sustancia que reemplaza la enzima que falta, pero que cuesta unos $300,000 al año.

Quienes padecen esta enfermedad desde bebés viven entre 10 y 20 años.


Otros síntomas del Síndrome de Hunter incluyen:


  • Hiperactividad
  • Comportamiento agresivo
  • Engrosamiento del hígado y el bazo
  • Sordera
  • Lengua engrosada
  • Dolores de cabeza severos y frecuentes (porque el líquido cerebral no se reabsorbe)
  • Falta de coordinación
  • Rigidez en las articulaciones
  • Enfermedad respiratoria obstructiva
  • Afectación progresiva del sistema nervioso central

Los médicos están probando ahora el tratamiento con terapia genética para combatir este raro padecimiento.

15/10/16

Vinculan la lactancia materna con un menor riesgo de obesidad infantil [15-10-16]


Vinculan la lactancia materna con un menor riesgo de obesidad infantil

Un gran estudio japonés observó a estudiantes de 7 y 8 años

La lactancia materna podría reducir el riesgo de los niños de tener sobrepeso o ser obesos, halló un nuevo estudio japonés de gran tamaño.

Los investigadores observaron a más de 43,000 niños de 7 y 8 años de edad, que contaban con registros sobre el tipo de alimentación que recibieron en la infancia.

El estudio aparece en la edición en línea del 12 de agosto de la revista JAMA Pediatrics.

Primero, los investigadores tomaron en cuenta otros factores que podrían influir sobre el peso de los niños, como el sexo y la cantidad de tiempo que pasaban frente a la televisión o la computadora, además de los niveles educativos de sus madres, si fumaban o no y si disponían o no de empleo, según un comunicado de prensa de la revista.

Los niños que fueron amamantados a los 6 a 7 meses de edad eran menos propensos a tener sobrepeso que los que recibieron fórmula, concluyeron los investigadores.

"Tras ajustar por los factores de confusión, demostramos que la lactancia materna se asocia con un menor riesgo de sobrepeso y obesidad entre los niños en edad escolar en Japón, y que la asociación protectora es más potente para la obesidad que para el sobrepeso", escribieron Michiyo Yamakawa, de la Facultad de Postgrados en Medicina, Odontología y Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de Okayama, y colegas.

Aunque el estudio halló una asociación entre la lactancia materna exclusiva en la infancia y un menor riesgo de obesidad o sobrepeso en la niñez temprana, no probó causalidad.

12/10/16

¿Tienen sueños los bebés?

¿Tienen sueños los bebés?

Parece que sí: la mitad del tiempo que le dedican al descanso entra en la fase REM, la que hace trabajar más al cerebro.


muyinteresante.es

Resulta difícil saberlo, porque los recién nacidos no pueden, obviamente, contárnoslo, y las técnicas de neuroimagen tampoco establecen qué pasa exactamente por sus cabecitas durante el tiempo que le dedican a dormir, entre dieciséis y dieciocho horas al día.

Lo que sí sabemos es que el 50 % de su descanso entra en la llamada fase REM, mientras que para los adultos esta etapa –la más onírica e intensa desde el punto de vista de la actividad cerebral– solo ocupa el 25 %. Así que la maduración mental implicaría, en teoría, soñar menos.

Las únicas pistas sobre lo que sienten los bebés cuando están en brazos de Morfeo son sus gestos: mueven las cejas, hacen mohines... y sonríen mucho. Esto hace suponer que las pesadillas llegan más tarde, a partir de los dos o tres años, cuando la angustia y los conflictos emocionales se instalan en la psique del niño.