18/10/17

Los bebés más pequeñitos conllevan los costos más altos [18-10-17]


Los bebés más pequeñitos conllevan los costos más altos

Urgen a las empresas a reducir los costos de atención de la salud y a prevenir los nacimientos prematuros

Según un informe de March of Dimes, los costos médicos pagados por el seguro de salud de una empresa durante un año por un bebé prematuro podrían cubrir los costos médicos de casi una docena de bebés sanos nacidos a término.
Los costos médicos de los bebés sanos nacidos a término durante el primer año alcanzan en promedio los $4,551, de los cuales cerca de $3,800 tienen cobertura del seguro de salud del empleador. Pero para los bebés prematuros, el costo es de casi $50,000, de los cuales cerca de $46,000 son pagados por el seguro del empleador.

"En realidad, este informe va dirigido a la comunidad empresarial", señaló Jennifer L. Howse, presidenta de March of Dimes. "El propósito de este informe es recalcar las consecuencias financieras sumamente graves del creciente problema de los nacimientos prematuros en nuestro país".

Al resaltar los costos de los nacimientos prematuros, March of Dimes espera que los negocios tomen medidas para asegurarse de que los empleados y sus familias reciban atención prenatal apropiada, agregó Howse. "Por ser un empleador que ofrece seguro de salud, usted forma parte de la prevención", advirtió. "La buena prevención equivale a una fuerza de trabajo más saludable".

Howse anotó que los costos de los nacimientos prematuros pueden ser sustanciales y continuar más allá del primer año de vida. Entre ellos pueden estar la parálisis cerebral, el retraso mental o la deficiencia cognitiva. "Entre más graves sean las discapacidades y problemas experimentados por el recién nacido, más altos serán los costos", dijo.

En los EE. UU., los nacimientos prematuros cuestan $26 mil millones al año, según un informe del Instituto de Medicina. Cada año nacen cerca de 543,000 bebés prematuros, una cifra que ha aumentado en más de 36 por ciento desde mediados de los ochenta.

El nacimiento prematuro es una de las causas principales de muerte del recién nacido y los que sobreviven se enfrentan al riesgo de afecciones toda la vida. De hecho, el 25 por ciento de los bebés prematuros tendrán problemas toda la vida por no haber nacido a término, señaló Howse. "Necesitan más atención de la salud, rehabilitación y educación especial", dijo.

Los bebés prematuros necesitan pasar más tiempo en el hospital, en promedio más de catorce días en el primer año de vida, en comparación con poco más de dos días para los que nacen saludables y a término. Además, los bebés prematuros tienen en promedio 21 visitas ambulatorias más, en comparación con catorce para los nacidos a término, según el informe.

Según el informe, en conjunto, los costos de la madre y del bebé prematuro alcanzan en promedio los $64,713, en comparación con $15,047 por bebé nacido sin complicaciones y los planes de salud pagados por el empleador pagan más del noventa por ciento de estos costos.

Además, los costos de los partos complicados también fueron significativamente superiores que los de los no complicados, independientemente de que los bebés fueran prematuros o estuvieran a término. La atención de maternidad por un parto complicado cuesta, en promedio, $14,667, según el informe, en comparación con $10,652 por un parto no complicado.

Para ayudar a las empresas a enfrentar el problema de los nacimientos prematuros, March of Dimes desarrolló un programa de información sobre salud para el embarazo y los recién nacidos en internet llamado Healthy Babies, Healthy Business (bebés saludables, negocio saludable). Howse describió el programa como una manera sencilla para que los empleadores entreguen información precisa y actualizada directamente a los empleadores para ayudar a reducir la cantidad de partos prematuros y, al mismo tiempo, reducir los costos de atención de la salud.

El informe de March of Dimes fue preparado por Thomson Reuters con datos sobre costos médicos de hospitalización y ambulatorios, medicamentos de receta para bebés desde el nacimiento y durante el primer año y para las madres, como el parto y los servicios prenatales durante los nueve meses anteriores y siguientes al parto. El informe tenía programado presentarse el martes a los líderes empresariales en un almuerzo en Washington D. C. financiado por March of Dimes y la National Chamber Foundation, un laboratorio de ideas afiliado a la Cámara de comercio de los EE. UU.

La Dra. Maureen Hack, del departamento de pediatría de Rainbow Babies y del Hospital Infantil de Cleveland, señaló que los costos que cubren el informe apenas son una pequeña parte de los relacionados con los partos prematuros.

"Esto es solo la punta del iceberg", afirmó Hack. "Podría ser lo que le está costando a los empleadores el primer año, pero estos niños siguen teniendo problemas de salud y, con el tiempo, problemas educativos".

Además, la atención prenatal, anotó Hack, podría no ser suficiente para prevenir los nacimientos prematuros. "Es muy complejo", apuntó. "Hay muchos factores que contribuyen a los partos prematuros".

Pero para ayudar a las mujeres embarazadas, March of Dimes sugiere a las empresas hacer lo siguiente:

  • Ofrecer información sobre la atención antes de la concepción y del nacimiento y sobre la atención del bebé.
  • Ofrecer un ambiente de trabajo libre de humo, drogas y toxinas.
  • Estimular a la actividad física.
  • Poner a disposición de los empleados información sobre el embarazo, el parto y la atención prenatal.
  • Permitir tiempo libre para la atención habitual prenatal y del bebé.
  • Ofrecer un área para que las madres bombeen y almacenen leche materna.
  • Ofrecer un seguro de salud integral.
  • Ofrecer horarios flexibles y la opción de trabajar desde casa.
  • Ofrecer protección en el trabajo más allá de lo que establece la ley, por ejemplo para adopción y establecimiento en un hogar sustituto.

13/10/17

Leche materna, lo mejor para la vista del bebé [13-10-17]


Leche materna, lo mejor para la vista del bebé

El desarrollo físico e intelectual de un niño depende, en gran medida, de la capacidad visual de sus primeros meses de vida. Esta facultad se encuentra íntimamente ligada a una alimentación adecuada con leche materna.

Cuando un recién nacido abre los ojos decimos que "mira pero no ve". Ello obedece a que, en sus primeros meses de vida, el sistema nervioso central aún no está lo suficientemente maduro. Sin embargo, en circunstancias normales, la nitidez de la vista del neonato irá mejorando a medida que su cerebro vaya madurando.

La impresión de que el bebé "mira pero no ve" es denominado clínicamente "reflejo de fijación", un fenómeno instintivo que tiene su desarrollo entre las 6 y las 10 semanas de vida. Una vez logrado que el reflejo incorpore de forma definitiva al mecanismo del control visual, el niño comienza a seguir los objetos con la vista y gira la cabeza en la dirección de aquellos que aparecen próximos a él.

Además de constituir un síntoma de madurez, que alegra a padres y familiares que han hecho el seguimiento de esa evolución, el "reflejo de fijación" ya instaurado en el sistema nervioso central del pequeño significa, por otro lado, el inicio del contacto visual con las personas que suele tener habitualmente a su alrededor.

Rasgos faciales

La evolución visual prosigue de forma que en torno a los tres meses de vida, el bebé comienza a percibir los rasgos faciales de la madre y del padre y es capaz de recordarlos. Asimismo, comienza lentamente a distinguir los colores.

Hasta la culminación de esa fase, es posible que el infante pueda bizquear en determinados momentos pero no hay que asustarse. Esto puede deberse a la falta de precisión en la coordinación y el control en los centros cerebrales responsables de la adecuada ubicación de los ojos.

De los tres a los seis meses, la vista del niño da un paso de gigante. A partir de los cuatro meses, los ojos se centran al tiempo que percibe cada vez mejor el mundo que le rodea y su campo visual aumenta.

No olvidemos que en los dos primeros años de vida, la vista se va a convertir es el sentido básico de comunicación del niño con el mundo exterior.

El pediatra José Manuel Moreno, del servicio de Nutrición Clínica del Hospital 12 de Octubre de Madrid, dijo a que "entre un 4 y un 5 por ciento de los recién nacidos presenta problemas en la visión" y señaló que, si bien estas patologías pueden estar producidas por diferentes causas, "una detección precoz y una intervención adecuada sobre la dieta pueden prevenir y mejorar este tipo de situaciones y evitar que haya complicaciones mayores durante el crecimiento del niño".

Para este experto "es vital el papel del pediatra en el diagnóstico de estos problemas", pues dado que el niño cuando nace su sistema visual aún no está maduro, y por tanto su capacidad de visión es muy escasa, "es clave que controlemos que este proceso de maduración evolucione de forma normal". Agudeza visual

Algunas de estas anomalías son muy evidentes, pero existen otras como la falta de agudeza visual, bastante frecuente, que no resulta fácil de detectar. En este sentido, según el doctor Moreno, son imprescindibles las visitas periódicas al pediatra con el fin de evaluar el sistema óptico del bebé.

"El objetivo -agrega- es que a todos los niños, antes de cumplir los cuatro o cinco años, se les examine para comprobar si sufren algún problema de visión, pues hacerlo más tarde supone que las probabilidades de recuperación del ojo se reduzcan significativamente".

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en relación con la prevención del problema de visión del neonato es contundente: hasta los 6 meses de vida el mejor protector para el bebé es alimentarse con leche materna. Cuando esto no es posible, se aconseja utilizar una fórmula de leche artificial con unas propiedades y nutrientes de acuerdo con el patrón de la materna.

La leche materna, según el doctor Moreno, es rica en muchos ingredientes beneficiosos para el desarrollo del bebé, como son los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, sobre todo el DHA (ácido docosahexaenoico).

"Estos ácidos grasos -añadió- son fundamentales para la maduración del sistema óptico y el desarrollo cerebral. La retina y el córtex son los órganos del cuerpo con un mayor contenido de DHA. Esto explica que la dieta del recién nacido, a través de la ingesta de ese ácido a través de la leche materna, tiene un impacto significativo en la maduración de sus funciones cerebrales y visuales".

En opinión del especialista, los niños que toman pecho presentan una mejoría de la agudeza visual frente a los que reciben una fórmula artificial. Sin embargo, en aquellos casos en los que no es posible alimentar al bebé con leche materna, lo ideal es que reciban un preparado artificial que cuente con prácticamente las mismas propiedades que la leche de la madre.

El cerebro del recién nacido, aunque todavía inmaduro, es muy rico en grasas insaturadas, sobre todo en la zona que afecta a la retina.

"Es precisamente en este periodo de crecimiento cuando más importante resulta que se rellenen bien estos depósitos de poliinsaturados para que el bebé tenga un desarrollo adecuado de sus funciones", señaló el doctor Moreno.

Uno de los preparados artificiales de última generación, Enfalac Premium 2, consigue favorecer el desarrollo visual del lactante de la forma más parecida a la leche materna, según informó Anna Ferret, directora general de Mead Jonson Nutrition en España, su fabricante.

Dicho beneficio lo consigue, según palabras de Ferret, "al incorporar LIPIL, una mezcla de ácidos grasos que contiene más de un 0,3 por ciento de ácido docosahexaenoico (DHA), poliinsaturado que no está presente en la leche de vaca y que es la materia prima fundamental en la mayoría de las fórmulas de leches infantiles".

Recientemente, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (European Food Safety Authority (EFSA) ha expresado su opinión positiva a este producto, según constata el profesor Andréu Palop, presidente del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición.

11/10/17

El bebé expresa su malestar con patologías [11-10-17]


El bebé expresa su malestar con patologías

El detonante de una crisis de asma puede buscarse en las emociones o en el entorno familiar, dice el antropólogo Ashley Montagu. Las dolencias crónicas y otras que se repiten surgen a raíz de la incapacidad del niño para manifestar que se siente mal por algo

Cuando llega al consultorio del pediatra un niño con una crisis de asma no es fácil encontrar el detonante. Menos en la red hospitalaria del sistema público, donde el médico tiene, en el mejor de los casos, 10 minutos para atender a cada paciente, indagar acerca de las relaciones familiares que puedan estar interviniendo en el problema de salud, como por ejemplo: cuál es comportamiento en la escuela; cómo es la relación con sus padres; si se relaciona con los chicos de su edad; qué edad tenía cuando dejó los pañales; si expresa sus emociones habitualmente y de qué modo lo hace...No es fácil para el médico - y menos fácil suele ser aún para los padres- aceptar ese tipo de preguntas. Esto ocurre porque implicaría admitir que algo del entorno familiar esté incidiendo, directa o indirectamente, en la aparición de alguna enfermedad en el hijo.

Idea errónea

Sin embargo, cuando un niño presenta un mal crónico o repite alguna dolencia debe evaluarse la posibilidad de una causa psicosomática. “No se debe confundir con causas psíquicas, como si se tratara de una enfermedad imaginaria (esta es la idea errónea que tienen muchas personas acerca de las enfermedades psicosomáticas). Esas afecciones son la expresión de las emociones en el cuerpo, teniendo en cuenta las particularidades del organismo de cada uno, su carga genética y las predisposiciones que trae”, dice el antropólogo estadounidense Ashley Montagu.
El niño llega al mundo con una absoluta incapacidad para autoabastecerse y para expresar sus sensaciones de malestar. Lo que hoy se sabe -en virtud de los trabajos de diversos antropólogos- es que, evolutivamente, la gestación humana de nueve meses se debe a que ese es el tiempo que tarda el feto en desarrollar un tamaño crítico (especialmente las dimensiones del cráneo), pasado el cual ya no podría salir del útero a través del canal del parto. Pero el estado de desvalidez que trae al mundo el ser humano es tal que puede considerarse que la gestación -en comparación con la de otras especies animales- es incompleta. Por lo tanto, opina Montagu, la gestación humana se prolonga luego del nacimiento, hasta nueve meses más, que es la edad en que el bebé comienza a gatear.

Eczemas, picazón

“Durante esta ‘gestación prolongada’, el bebé experimentará su propio cuerpo y el de su madre como una unidad, a partir de la cual irá desarrollando su propia vida emocional. La madre tiene que atender sus demandas afectivas con cariño y contención.

Manifestaciones

Cuando eso no sucede, por falta de cuidado de los adultos o porque en lugar de satisfacer al bebé se instala una relación en la que el bebé es quien debe adaptarse y satisfacer las necesidades de los mayores, surge un malestar que, desde un principio, le resulta imposible expresar. “Este malestar se traducirá, probablemente, en un problema de salud: las reacciones en la piel (eczemas, sudamina, irritación, picazón, dermatitis) son las manifestaciones más típicas.
Más adelante (y también en la vida adulta), esa sobreexigencia que expone al chico a una tensión -que no puede expresar ni resolver- puede seguir produciendo problemas orgánicos, siempre en la medida en que se vea imposibilitado de expresar sus emociones. Los psicoanalistas hablan de las enfermedades psicosomáticas como una incapacidad -por parte de quien las sufre- de llevar sus emociones a la vida simbólica; y por eso, se expresan en el cuerpo.
De ahí que las enfermedades crónicas o repetitivas en la niñez pueden estar manifestando dificultades para expresar las emociones. Estas pueden ser un llamado de atención para los adultos, y su repetición puede llevar a una nueva consulta al pediatra.

Dualidad

La lucha cuerpo-mente es una dualidad que parece haberse instalado como una cosa natural: dolencias como el asma, los eczemas sin causa aparente y hasta la psoriasis, ¿son de causa orgánica o psíquica? Sus determinantes, ¿están en los genes o en el entorno vincular?. En los años 70 el auge de las ciencias sociales y del psicoanálisis ayudó a que se diera primacía a las causas psíquicas y vinculares para todas las patologías, quizás porque las causas y los determinantes orgánicos no estaban tan estudiados como ahora. En la década del 90 hubo un gran desarrollo de las ciencias experimentales y de la biología. La industria farmacéutica produjo nuevas herramientas capaces de manejar las causas orgánicas de las enfermedades, y una de las consecuencias es que las causas psíquicas y sociales se vieron degradadas al simple rol de “factores influyentes”.

14/7/17

La depresión posparto afecta el correcto desarrollo del bebé [14-7-17]


La depresión posparto afecta el correcto desarrollo del bebé

Salud. La Academia de Pediatría de EE.UU. pide revisar más a madres

Detectar casos tempranos de depresión posparto en la madre es fundamental para evitar que el bebé se vea afectado en su desarrollo cognitivo, emocional y social.

Hace 18 años, Laura tuvo a su primer hijo. Después de ese nacimiento, no quiso saber más nada con volver a quedar embarazada. "Nunca más paso por eso, no soy capaz. Esa sensación de ser madre, de necesidad biológica que tuve, nunca más apareció", relata. Laura tuvo depresión posparto, una enfermedad que padece entre 10% y 20% de las mujeres, y que, incluso, puede afectar a los padres.

De todas formas, el más perjudicado por la depresión de la madre es el bebé, ya que el vínculo temprano con la madre es fundamental para su desarrollo social, emocional e intelectual.

Esta semana, la Academia Estadounidense de Pediatría publicó una recomendación que señala que los pediatras deberían revisar continuamente a las madres de recién nacidos para detectar posibles síntomas de depresión.

De acuerdo al artículo, publicado en la revista Pediatrics, diversas investigaciones demuestran retrasos en las capacidades de los bebés de madres que sufren depresión.

"La depresión posparto conlleva altos costos para la atención médica, atención médica inapropiada, abuso infantil y negligencia, interrupción del amamantamiento, disfunción familiar y afecta de manera adversa el temprano desarrollo del cerebro (del bebé)", señala el artículo.

"El bebé fue querido. Yo estaba casada. El asunto es que después era terrible la sensación de sufrimiento, era mortal, parecía que hubiera matado a alguien. Hay explicaciones de todo tipo y color, pero el asunto es que el sufrimiento no te lo sacás, o sea, no había manera", recuerda Laura.

SÍNTOMAS. Entre el tercer y quinto día después del parto, la madre puede sufrir lo que se llama tristeza de la maternidad. Afecta a entre 50% y 80% de las madres y sus síntomas son tristeza, irritabilidad y ansiedad. No es considerada una enfermedad y desaparece, so-la, a la semana.

Luego, los profesionales reconocen un segundo nivel, la depresión, que afecta a entre 10% y 20% de las madres, principalmente primerizas.

Sus síntomas: irritabilidad, ansiedad, aparición de sentimiento de culpa con respecto al niño y de incapacidad para cuidarlo. No aparece hasta los diez días luego del parto y se puede tratar con terapia o antidepresivos.

Fue el caso de Laura: "Vivía llorando y no me podía mover. La psicóloga vivía cerca y venía a casa porque yo no tenía ganas de levantarme. Por supuesto que al bebé lo atendía, pero yo tenía miedo de que se me fuera a morir porque no lo podía cuidar, por ser ineficaz. No me arrepentía, pero pensaba `¿qué hice?`. Fue como un crimen. Yo lo pensaba así, que había hecho algo que no estaba bien".

Otros casos pueden derivar en rechazo u odio de la madre hacia el bebé, lo que puede generar abuso físico e infanticidio por rechazo u odio. Necesitan psicoterapia, medicación y, a veces, internación.

Impactos. El informe de la Academia Estadounidense de Pediatría señala que "las consecuencias de la depresión de la madre incluye efectos negativos en el desarrollo cognitivo, en el desarrollo social y emocional, y en el comportamiento del niño. La adquisición de lenguaje depende del número de palabras usadas por la familia, del juego, el entretenimiento y las caricias, que ocurren con menos frecuencia en la familia de una madre depresiva".

Una de las formas que los profesionales de la salud poseen para detectar posibles casos de depresión es mediante el Test de Edimburgo. Consiste en veinte preguntas que las propias usuarias pueden responder en cinco minutos. Su puntaje máximo es 20. Por encima de los 12 significa que la persona tiene riesgo elevado de estar sufriendo depresión, aunque no es diagnóstico. Por ejemplo, una de las preguntas es: "He sentido miedo o he estado asustadiza sin tener motivo: bastante, a veces, no mucho, nunca".

Mariela Servetto, gerenta de los Centros Materno Infantil del Banco de Previsión Social (BPS), explica que en dichos centros el test se aplica a todas las madres durante el puerperio.

Puede ser una enfermera, un pediatra, un psicólogo o incluso el "funcionario de mesa de entrada" de cada centro el que entregue el formulario: "Cuando el psicólogo ve que hay alguien que está por encima del punto de corte, lo cita para una entrevista en la que valora la existencia o no de depresión puerperal. Si se confirma, se trabaja sobre el vínculo porque lo que se pretende es mejorar el sentimiento de la madre respecto a su bebé", explica.

Gustavo Giachetto, director del Programa Nacional de Atención a la Niñez, del Ministerio de Salud Pública (MSP), informó a El País que si bien no existen guías específicas sobre cómo actuar ante un posible caso de riesgo de depresión, el modelo de atención a este tipo de pacientes "forma parte del accionar médico tradicional".

Y agregó: "Nosotros evaluamos la salud mental como un componente más de la atención integral. Cuando evalúan a un niño en la consulta, los pediatras hacen lo que se llama la historia clínica que incluye evaluaciones dirigidas específicamente a niños pero también al núcleo familiar".

La psiquiatra Fabiana Azambuya, por su parte, especialista en el tema, explica: "¿Por qué los pediatras americanos dicen eso? Porque las consecuencias de la depresión posparto no solamente se ven en lo inmediato, en la generación del vínculo o mal apego, sino también a largo plazo se han determinado trastornos en el aprendizaje, de conducta, mayor riesgo de separación en las familias. A los cinco años del niño, empezás a mirar para atrás y te das cuenta que ese niño no estuvo motivado, no tuvo un buen vínculo con la madre porque la madre se deprimió, entonces es empezar a tratar no sólo el sufrimiento de la mujer, también a la familia, y al hijo".

Respecto a las consecuencias sobre la futura capacidad del niño para sociabilizar, Azambuya dice: "El primer vínculo es el que te determina y si estuvo mal constituido porque la madre no pudo estar presente en su total capacidad, entonces ese vínculo, que llaman apego, no se pudo formar bien".

ASPECTOS CLAVES

La depresión posparto

Afecta a entre 10% y 20% de las madres, principalmente primerizas. Sus síntomas son irritabilidad, ansiedad, aparición del sentimiento de culpa respecto al niño y de incapacidad para cuidarlo. No aparece hasta los diez días luego del parto. Se puede tratar con terapia o antidepresivos.

Consecuencias en el bebé

Afecta al desarrollo cognitivo, emocional y social del futuro niño. También se ve afectado el desarrollo temprano del cerebro, como la migración neuronal o la formación de sinapsis, que dependen de factores genéticos pero también del entorno.

7/7/17

¿Se puede dar el pecho con prótesis de silicona?

¿Se puede dar el pecho con prótesis de silicona?


Muchas mujeres que se implantan senos temen que afecte a su capacidad de amamantar a sus futuros bebés.

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Sí se puede, porque al realizar intervenciones de aumento de seno, los cirujanos plásticos no cortan en ningún momento la comunicación de los conductos galactóforos, los encargados de transportar la leche hasta el pezón. Como el implante se suele colocar entre la glándula mamaria y el músculo pectoral, o por debajo de este último, la estructura no se ve afectada.

El pezón tampoco sufre alteraciones, pues la introducción de la prótesis se lleva a cabo habitualmente a través de una incisión practicada en la areola que lo rodea o bajo el surco mamario. Solo se corre un riesgo: si durante la operación se producen involuntariamente daños en algún nervio, podría disminuir la sensibilidad en la zona del pezón y dificultar la bajada de la leche tras el


En manos del cirujano

¿Y qué hay del material con el que está fabricada la prótesis? ¿Podría afectar una contaminación accidental de silicona al desarrollo y crecimiento del neonato?

John Semple, cirujano plástico de la Universidad de Ontario, en Canadá, trató de responder a esta pregunta hace unos años. Después de analizar la leche de mujeres con y sin implantes demostró que ni en ese líquido nutritivo ni en la sangre de las madres había diferencias notables en cuanto a los niveles de silicona.

Fue un hallazgo tranquilizador para muchas mujeres que, tras operarse los pechos por razones de estética, no querían renunciar a amamantar a sus hijos. Cabe recordar que, según la OMS, "la lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables. La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante seis meses, la introducción de alimentos apropiados para la edad y seguros a partir de entonces, y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los dos años o más".

16/5/17

El sexo del bebé podría influir en el riesgo de diabetes de la madre [16-5-17]


El sexo del bebé podría influir en el riesgo de diabetes de la madre

Los embarazos de hijos varones se asocian con la diabetes gestacional, y los de hijas con el riesgo de sufrir diabetes tipo 2 más tarde, según los investigadores


El sexo de un bebé parece afectar al riesgo de diabetes de una madre durante el embarazo (lo que se conoce como diabetes gestacional) y de diabetes tipo 2 después del embarazo, según sugiere un nuevo estudio.

Los investigadores revisaron los datos de casi 643,000 mujeres en Canadá. Las mujeres tuvieron su primer hijo entre 2000 y 2010.

Las mujeres embarazadas con un bebé varón tenían más probabilidades de contraer diabetes gestacional, dijeron los investigadores.

El estudio se publicó el 20 de mayo en la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism. Aunque descubrió una asociación entre el sexo de un bebé y el riesgo de una madre de contraer diabetes, el estudio no fue diseñado para demostrar que hubiera causalidad.

"Se piensa que la diabetes gestacional se produce debido a una combinación de anomalías metabólicas subyacentes en la madre y cambios metabólicos temporales que tienen lugar durante el embarazo", dijo en un comunicado de prensa de la revista el autor del estudio, el Dr. Baiju Shah, de la Universidad de Toronto, el Centro de Ciencias de la Salud Sunnybrook y el Instituto de Ciencias Clínicas Evaluativas de Toronto.

"Nuestros hallazgos sugieren que la presencia de un feto de sexo masculino conlleva más cambios metabólicos asociados con el embarazo que un feto de sexo femenino", añadió Shah.

Pero las mujeres que contrajeron diabetes gestacional mientras estaban embarazadas con una hija tenían un riesgo más alto de contraer diabetes tipo 2 después del embarazo. Los investigadores dijeron que esto sugiere que estas mujeres tenían problemas de salud subyacentes más graves que aumentaban su susceptibilidad a la diabetes gestacional y más tarde a la diabetes tipo 2.

"Los programas de salud pública a menudo se centran en el modo en que la salud, la conducta y la psicología de una madre embarazada pueden tener consecuencias en la salud de su bebé. Sin embargo, este estudio sugiere que el bebé puede ayudarnos a comprender mejor la salud de la madre, y puede ayudarnos a predecir sus riesgos de sufrir enfermedades en el futuro", señaló Shah.

Hasta el 9 por ciento de las mujeres embarazadas contraen diabetes gestacional, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

18/2/17

Las sillas de seguridad salvan las vidas de los más pequeños [18-2-17]


Las sillas de seguridad salvan las vidas de los más pequeños

Estudio halla que las probabilidades de morir en un accidente automovilístico se reducen en tres cuartas partes

Una investigación reciente señala que poner a los bebés y a los niños pequeños en sillas de seguridad para el automóvil apropiadas para su tamaño y edad reduce significativamente las probabilidades de que mueran en caso de un accidente automovilístico.
Los bebés lograron los mayores beneficios por estar en una de esas sillas. Sus probabilidades de morir en un accidente se redujeron en las tres cuartas partes si estaban en una silla de seguridad. Pero los niños mayores también lograron beneficios significativos y una reducción en el riesgo de mortalidad de al menos sesenta por ciento.

"Los hallazgos de este estudio indican que las sillas de protección reducen significativamente el riesgo de muerte entre los niños de hasta tres años que resultan envueltos en choques automovilísticos de consideración", escribieron los autores del estudio.

"La mayor efectividad de las sillas de seguridad entre los bebés probablemente se deba a su fragilidad general", señaló Thomas Rice, autor del estudio, epidemiólogo investigador del Centro de seguridad en el tránsito del departamento de ciencias ambientales de la Universidad de California en Berkeley.

Los resultados de este estudio aparecen en la edición de febrero de la American Journal of Public Health.

Según la información de respaldo del estudio, los accidentes automovilísticos son la causa principal de lesión y muerte no intencionales de los niños mayores de un año. Según las estadísticas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades citadas en el estudio, más de quinientos niños menores de tres años murieron como resultado de choques de automóviles en 2005.

La mayoría de los estados cuentan con leyes que exigen sillas de seguridad para niños en los automóviles y el uso de estos dispositivos es elevado entre los más pequeños. Según el estudio, la Administración nacional de seguridad en el tráfico en carretera (National Highway Traffic Safety Administration) calculó que el 93 por ciento de los bebés menores de un año estuvieron en una silla de seguridad en 2006, mientras que el 91 por ciento de los niños entre 1 y 3 años lo hizo.

En el estudio había datos sobre las fatalidades de los niños por colisiones de vehículos motorizados que tuvieron lugar entre 1996 y 2005. De una muestre inicial de gran tamaño cercana a los 300,000 vehículos, los investigadores eligieron 6,303 vehículos para estudiar por la disponibilidad de información completa sobre la edad, la posición dentro del vehículo y el tipo de protección utilizado (cinturón para los hombros, para la cintura o ninguno). Compararon la información de este grupo con un grupo ajustado concienzudamente de vehículos que resultaron involucrados en choques que no fueron fatales.

Las probabilidades de que un bebé menor de un año muriera en un accidente automovilístico se redujo en 73 por ciento si el niño iba en una silla de seguridad para el automóvil. Para los niños entre 1 y 2 años, las probabilidades de morir en un choque se redujeron en 76 por ciento si tenían la protección adecuada. Para los que tenían entre 2 y 3 años, las probabilidades de morir en un accidente automovilístico se redujeron en cerca de sesenta por ciento si el niño estaba en una silla de seguridad.

Se halló que las sillas eran más efectivas para prevenir las fatalidades en accidentes en los que hubiera volcado un vehículo, en ambientes rurales y en aquellos en los que había un camión ligero.

En el grupo de mayor edad, de niños entre 2 y 3 años, los cinturones de seguridad fueron casi tan efectivos como las sillas para automóvil para prevenir las fatalidades.

Eso no significa, según los expertos, que esté bien que un niño de dos años simplemente use cinturón.

"Cualquier dispositivo de protección ayuda a mantener al niño dentro del vehículo, lo que reduce las fatalidades", señaló la Dra. Barbara Gaines, directora del programa Brendum de trauma pediátrico del Hospital infantil de Pittsburgh. "Entonces, con estos niños más grandes, el cinturón podría mantenerlos de alguna manera dentro del vehículo, aunque no prevendrá algunas de las lesiones más graves que vemos".

Según Rice, "el uso de cinturones de seguridad tradicionales en este grupo de edad ciertamente no se recomienda, aunque son mucho mejores que viajar sin ningún tipo de seguridad.

Gaines agregó que "mediante el uso de modelación estadística muy sólida, este estudio prueba de nuevo la importancia de usar sillas de seguridad apropiadas para la edad y el tamaño". Sugirió lo siguiente:

* Sillas que apunten hacia atrás hasta más o menos el año de edad
* Sillas convertibles para niños mayores más grandes hasta más o menos los 3 años
* Asientos elevados para los que tienen entre 4 y 8 años.

"Además, hay que revisar las guías de peso de las sillas porque no son iguales en todos los casos", advirtió Gaines. "Cuando los niños se gradúan de las sillas elevadas, de todos modos necesitan usar cinturones de seguridad. Los adolescentes son los que menos probablemente estarán protegidos".
 

15/2/17

La mitad de las muertes súbitas en el lactante están relacionadas con el tabaco [15-2-17]


La mitad de las muertes súbitas en el lactante están relacionadas con el tabaco

El tabaco se cobra más de 50.000 vidas al año en España

¿Es posible dejar de fumar? “Exige cierto esfuerzo y sacrificio inicial, pero es absolutamente posible”, asegura el Dr. Jaime Fernández de Bobadilla, del servicio de Cardiología del Hospital Universitario La Paz, en la conferencia impartida por la Fundación Española del Corazón (FEC) en el marco de la VIII Semana de la Ciencia que se celebra estos días en Madrid.

El tabaco se cobra más de 50.000 vidas al año en nuestro país y es considerado un factor de riesgo cardiovascular clave debido a su elevado impacto en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Además es un factor de riesgo modificable y reversible —ya que al dejar de fumar disminuimos ese riesgo rápidamente— “causante de numerosos infartos agudos de miocardio y muertes cardiovasculares”, matiza el Dr. Fernández de Bobadilla.

Actualmente las campañas contra el tabaquismo están dirigidas fundamentalmente a los jóvenes, sin embargo los datos indican que es necesario dirigirse a la población general, puesto que es en el seno familiar donde se aprenden los hábitos de vida.

De hecho, según indican diversos estudios epidemiológicos el tabaquismo hace que “aumente en un 50% la posibilidad de padecer muerte súbita en el lactante”, afirma el Dr. Esteban López de Sá, secretario general de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

Los datos revelan un aumento progresivo de la tasa de incidencia de la muerte súbita en el lactante —entre 1,5 y 2 por 1.000 nacidos vivos— lo que la convierte en la quinta causa de muerte en el periodo postnatal. Además, los componentes del tabaco hacen que aumente la posibilidad de que los niños padezcan neumonía, otitis o gripe.