29/11/17

La sonrisa de un bebé ilumina el cerebro de su madre [29-11-17]


La sonrisa de un bebé ilumina el cerebro de su madre

Un estudio encontró que el llanto del niño no evocaba la misma respuesta


La ciencia podría haber confirmado algo que las madres ya saben: cuando una mujer ve a su bebé sonreír, ciertas áreas de su cerebro se activan y estimulan sentimientos de felicidad.

"Estos sentimientos de las madres tienen definitivamente un origen biológico", afirmó el autor del estudio, el Dr. Lane Strathearn, profesor asistente del departamento de pediatría del Colegio de medicina Baylor en Houston. "El contraste que mostraba la mayor respuesta en el sistema dopaminérgico del cerebro se daba cuando el propio bebé de una mujer sonreía, en comparación con la cara de un bebé desconocido".

"La sonrisa de un bebé es un estímulo muy poderoso", señaló Strathearn. "Biológicamente tiene sentido. Los bebés dependen completamente de sus cuidadores. Tiene sentido que la naturaleza desarrolle un sistema que refuerce esa relación".

El llanto del bebé de una mujer, o incluso una expresión neutral del bebé, no evocan el mismo tipo de respuesta en el cerebro que cuando el bebé sonríe, encontró el estudio.

Strathearn dijo que no han tenido la oportunidad de evaluar los efectos en los padres. Su equipo publicó sus hallazgos en la edición de julio de la revista Pediatrics.

Para el estudio, los investigadores reclutaron a 28 madres primerizas durante el último trimestre del embarazo. En este momento, Strathearn dijo que las mujeres completaron "entrevistas de apego" para evaluar los tipos de experiencia que habían tenido durante su crianza y el tipo de relación que estas madres tenían con sus propios padres.

La edad promedio de las mujeres era de 29 años y la mayoría tenía al menos título universitario. Trece de las mujeres eran blancas, siete eran negras, cuatro eran hispanas y cuatro clasificaron su raza como otra. La mayoría de las mujeres, veinte, eran casadas.

Entonces, los investigadores se reunieron con las madres y bebés cuando los bebés tenían unos seis meses de edad. En ese momento, los grabaron y capturaron imágenes sonrientes, de llanto y neutrales de los bebés. Cuando los bebés tenían unos diez meses de edad, pidieron a las madres que regresaran para someterse una IRM funcional (IRMf), que muestra qué áreas del cerebro están activadas.

Cuando las madres veían fotos de los rostros de sus propios bebés, se activaba una extensa red cerebral, según el estudio. Pero era cuando las madres veían las caras felices de sus propios bebés que el sistema de recompensa dopaminérgico se activaba de manera particular. Este sistema no se activaba cuando las madres veían a sus propios hijos tristes o neutrales.

"Este estudio es fascinante. Es un paso hacia resolver la química de la emoción, y comienza a mostrar la compleja química de la relación entre madre e hijo", señaló el Dr. Michael Wasserman, pediatra del Sistema de salud Ochsner de Nueva Orleáns.

Strathearn explicó que para algunas madres, podría haber un problema con este sistema natural de recompensa, y eso podría ayudar a explicar por qué algunas mujeres nunca se vinculan con sus hijos, o incluso abusan de ellos.

19/11/17

Investigadores relacionan la contaminación con menor peso del bebé al nacer [19-11-17]


Investigadores relacionan la contaminación con menor peso del bebé al nacer

  • La exposición a altos niveles de contaminación puede tener un impacto significativo en el crecimiento y desarrollo del feto.
  • El estudio vio que las mujeres que estaban embarazadas durante los JJOO de Beijing 2008, cuando el Gobierno chino redujo los niveles de contaminación, dieron a luz a niños con más peso.

La exposición a altos niveles de contaminación puede tener un impacto significativo en el crecimiento y desarrollo del feto, como concluye una investigación que se publica este martes en 'Environmental Health Perspectives'.

El estudio vio que las mujeres que estaban embarazadas durante los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, cuando el Gobierno chino redujo los niveles de contaminación, dieron a luz a niños con más peso al nacer en comparación con aquellas que estaban embarazadas antes y después de los juegos.

"Los resultados de este estudio demuestran una clara asociación entre los cambios en las concentraciones de contaminantes del aire y el peso al nacer", sentencia el autor principal, David P. Rich, epidemiólogo del Centro Médico de la Universidad de Rochester (URMC, por sus siglas en inglés) de los Departamentos de Ciencias de la Salud Pública y Medicina Ambiental, en Estados Unidos. "Estos resultados no sólo ilustran una de las muchas consecuencias importantes para la salud de la contaminación, sino también que este fenómeno puede invertirse".

En los meses previos y durante los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 (del 8 al 24 de agosto) y Paralímpicos (del 6 al 16 de septiembre), el Gobierno chino puso en marcha una serie de medidas agresivas para mejorar la calidad del aire crónica y notoriamente pobre de la ciudad. Estas medidas incluyeron un programa agresivo para reducir las contaminaciones mediante la implementación de restricciones estrictas sobre el uso de automóviles y camiones, el cierre de fábricas, la detección de proyectos de construcción e impulsar las nubes para inducir la precipitación.

Estos controles --que se relajaron posteriormente tras la la finalización de los juegos-- produjeron una disminución significativa en las concentraciones de partículas y la contaminación del aire gaseoso durante un periodo de entre 6 y 7 semanas durante los Juegos Olímpicos, incluyendo una reducción del 60 por ciento del dióxido de azufre, un 48 por ciento menos de monóxido de carbono, una disminución del 43 por ciento del dióxido de nitrógeno y una bajada de las partículas más pequeñas que 2,5 micrómetros de diámetro.

Estas medidas crearon un "experimento natural" único para los científicos a la hora de analizar el impacto de la contaminación sobre la salud humana. Un trabajo previo de este grupo, que también se realizó en concurrencia con los Juegos Olímpicos de Beijing, demostró que los niveles de contaminaciones estaban vinculados a los cambios fisiológicos que aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular, y que estas mismas reducciones de contaminación del aire provocan mejoras en varios factores de riesgo.

Los investigadores recopilaron información de 83.672 nacimientos (entre las semanas 37 y 42) de madres en cuatro distritos urbanos de Beijing. Compararon los pesos de bebés al nacer de madres cuyos octavo mes de embarazo fue durante los Juegos Olímpicos de 2008/Paralímpicos con aquellas cuyo octavo mes de embarazo se produjo en la misma época del año en los años anteriores (2007) y posteriores (2009) a los juegos, cuando los niveles de contaminación eran normalmente más altos.

De esta manera, encontraron que los bebés nacidos en 2008 fueron en promedio de 23 gramos más grandes que los de 2007 y 2009. La última etapa del embarazo es un período particularmente importante del crecimiento fetal, ya que durante este tiempo el feto experimenta la mayor cantidad de crecimiento físico y se acelera el desarrollo de los sistemas nervioso central, cardiovascular y musculoesquelético. El estudio sugiere que la contaminación puede estar interfiriendo con esta etapa de desarrollo.

Aunque el mecanismo biológico por el cual la exposición a la contaminación provoca bajo peso al nacer no se entiende completamente, los científicos especulan con que varios factores pueden jugar un papel, incluyendo la inflamación de la madre, la alteración de la función placentaria y la reducción de la entrega de nutrientes al feto, lo que puede impedir el crecimiento fetal.

"Aunque que la contaminación de Pekín es particularmente notable, muchas otras ciudades del mundo se enfrentan a problemas de calidad del aire similares", alerta el coautor Zhang Junfeng, del Instituto Duke de Salud Global y la Universidad Duke Kunshan, en China. "Este estudio muestra que los controles de la contaminación --incluso los de corto plazo-- pueden tener beneficios positivos para la salud pública", concluye.

17/11/17

Nacer con menos de 1.500 gramos reduce la densidad ósea en la edad adulta [17-11-17]


Nacer con menos de 1.500 gramos reduce la densidad ósea en la edad adulta

* Estos neonatos presentan más riesgo de osteoporosis y fracturas cuando son mayores
* Los expertos recomiendan ejercicio y una nutrición con suficiente calcio y vitamina D

Los expertos dudan cuando tienen que decidir sobre la alimentación de los recién nacidos con muy bajo peso, por debajo de los 1.500 gramos. Cuando ya se ha ido el niño del hospital, hay que elegir entre favorecer el desarrollo somático y mineral del esqueleto con una alimentación agresiva precoz, o las ventajas de una prevención del riesgo cardiovascular o diabético en la vida adulta de los niños con una nutrición menos intensiva.

Un trabajo de investigación publicado en la revista 'PLoS Medicine' puede ayudar en este dilema. Especialistas finlandeses han estudiado la densidad mineral osea de un grupo de 144 adultos jóvenes ( entre 18 y 27 años ) que habían nacido entre 1978 y 1985 con muy bajo peso y una media de 29 semanas de embarazo (cuando lo normal son de 38 a 42).

El estudio se realizó en el área de Helsinki, Finlandia, comparándose los resultados con otro conjunto de individuos nacidos con un peso adecuado y una edad gestacional a término. Los prematuros incluidos en el trabajo oscilaron de 600 a 1.500 gramos, frente al intervalo del grupo de control, de 2.500 a 4.900 gramos.

Los autores llegaron a la conclusión de que "los adultos jóvenes nacidos con muy bajo peso tenían significativamente una densidad mineral ósea más baja, con un riesgo incrementado de presentar osteoporosis y fracturas", de manera que es importante para estos prematuros "la promoción de una adecuada nutrición con suficiente calcio y vitamina D, además del incremento del ejercicio intenso".

El doctor Carlos Rodrigo, jefe del servicio de Pediatría del Hospital badalonés Germans Trias i Pujol comenta que "del estudio se deduce que estos niños van a tener un riesgo a lo largo de su vida, por lo que habría que hacer un esfuerzo para que tomen la cantidad de calcio y vitamina D adecuada y que hagan ejercicio", de manera que haciendo "estos esfuerzos simples durante toda la infancia y la adolescencia mejoraría la situación en la etapa adulta".

Zona lumbar y cuello femoral

Si bien la densitometría ósea mostró diferencias en todo el cuerpo, los médicos hacen referencia en su investigación "a las diferencias claras en la zona lumbar de la columna y en el cuello del fémur". El compromiso del desarrollo óseo durante la niñez "debería incidir en la prevención de la osteoporosis", comentan, ya que "esta patología es una preocupación de salud pública en el mundo occidental. La masa del hueso aumenta con la edad, de manera que al menos el 90% del total de la masa se adquiere hasta los 18 años, comenzando la pérdida entre los 35-45 años".

Los individuos que nacen antes de tiempo "son privados de los efectos positivos sobre el esqueleto del último trimestre del embarazo", explican los investigadores. Lo cierto es que el feto triplica su peso entre la 24 y 36 semana de gestación al realizarse el depósito de la mayoría de nutrientes en esos últimos meses. Y el mayor depósito de calcio y hierro se produce en el último trimestre de la gestación.

Estos datos subrayan la importancia del desarrollo en la niñez y durante la pubertad, ya que como comenta el pediatra Rodrigo, que también es profesor en la Universidad Autónoma de Barcelona "cuando se llega al máximo momento de densidad osea en la edad adulta, se ha perdido la oportunidad de haber hecho un esfuerzo a lo largo de toda la infancia y la adolescencia; del estudio se ve que los recién nacidos de muy bajo peso parten con una deficiencia que se mantiene y no se compensa con la vida normal". La solución: ejercicio, calcio y vitamina D.

31/10/17

Humo afectaría salud mental de bebés [31-10-17]

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Humo afectaría salud mental de bebés

Un estudio reveló que el humo de segunda mano podría provocar problemas como TDAH, depresión y ansiedad a niños expuestos

De acuerdo con un estudio realizado en el Children's Environmental Health Center, de Cincinnati, reveló que el humo de segunda mano que respiran los niños podría afectar su salud mental, así como causarles trastornos conductuales e inclusive déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

Esto no obstante que el humo de segunda mano ya se encuentra ligado a problemas respiratorios y cardiacos.

"Es momento de empezar a evitar la exposición infantil al humo de segunda mano si queremos prevenir enfermedades (…) Contamos con las pruebas suficientes como para prevenir muchas de esas enfermedades, pero no lo hacemos”, indicó el doctor Bruce Lanphear, director del centro.

Después de sesiones experimentales y de investigación con casi 3 mil niños de entre 8 y 15 años, se indicó que los varones que estaban expuestos al humo eran más propensos a desarrollar TDAH, depresión, ansiedad y trastornos de conducta, a diferencia de aquellos que no estaban cerca del humo.

No obstante, para Frank Bandiera, de la Escuela Miller de Medicina de la Universidad de Miami y responsable del estudio, el resultado del 7 por ciento de niños afectados por el humo de segunda mano no revela nada contundente, considera que lo mejor es mantener a los pequeños alejados del humo de segunda mano.

Mientras tanto, los especialistas consideran que alrededor del 60 por ciento de los niños están expuestos al humo de segunda mano.

Finalmente, para los autores del estudio, es necesario que se amplíen las medidas contra el consumo de tabaco en lugares públicos. (Con información de Medline Plus)
 

18/10/17

Los bebés más pequeñitos conllevan los costos más altos [18-10-17]


Los bebés más pequeñitos conllevan los costos más altos

Urgen a las empresas a reducir los costos de atención de la salud y a prevenir los nacimientos prematuros

Según un informe de March of Dimes, los costos médicos pagados por el seguro de salud de una empresa durante un año por un bebé prematuro podrían cubrir los costos médicos de casi una docena de bebés sanos nacidos a término.
Los costos médicos de los bebés sanos nacidos a término durante el primer año alcanzan en promedio los $4,551, de los cuales cerca de $3,800 tienen cobertura del seguro de salud del empleador. Pero para los bebés prematuros, el costo es de casi $50,000, de los cuales cerca de $46,000 son pagados por el seguro del empleador.

"En realidad, este informe va dirigido a la comunidad empresarial", señaló Jennifer L. Howse, presidenta de March of Dimes. "El propósito de este informe es recalcar las consecuencias financieras sumamente graves del creciente problema de los nacimientos prematuros en nuestro país".

Al resaltar los costos de los nacimientos prematuros, March of Dimes espera que los negocios tomen medidas para asegurarse de que los empleados y sus familias reciban atención prenatal apropiada, agregó Howse. "Por ser un empleador que ofrece seguro de salud, usted forma parte de la prevención", advirtió. "La buena prevención equivale a una fuerza de trabajo más saludable".

Howse anotó que los costos de los nacimientos prematuros pueden ser sustanciales y continuar más allá del primer año de vida. Entre ellos pueden estar la parálisis cerebral, el retraso mental o la deficiencia cognitiva. "Entre más graves sean las discapacidades y problemas experimentados por el recién nacido, más altos serán los costos", dijo.

En los EE. UU., los nacimientos prematuros cuestan $26 mil millones al año, según un informe del Instituto de Medicina. Cada año nacen cerca de 543,000 bebés prematuros, una cifra que ha aumentado en más de 36 por ciento desde mediados de los ochenta.

El nacimiento prematuro es una de las causas principales de muerte del recién nacido y los que sobreviven se enfrentan al riesgo de afecciones toda la vida. De hecho, el 25 por ciento de los bebés prematuros tendrán problemas toda la vida por no haber nacido a término, señaló Howse. "Necesitan más atención de la salud, rehabilitación y educación especial", dijo.

Los bebés prematuros necesitan pasar más tiempo en el hospital, en promedio más de catorce días en el primer año de vida, en comparación con poco más de dos días para los que nacen saludables y a término. Además, los bebés prematuros tienen en promedio 21 visitas ambulatorias más, en comparación con catorce para los nacidos a término, según el informe.

Según el informe, en conjunto, los costos de la madre y del bebé prematuro alcanzan en promedio los $64,713, en comparación con $15,047 por bebé nacido sin complicaciones y los planes de salud pagados por el empleador pagan más del noventa por ciento de estos costos.

Además, los costos de los partos complicados también fueron significativamente superiores que los de los no complicados, independientemente de que los bebés fueran prematuros o estuvieran a término. La atención de maternidad por un parto complicado cuesta, en promedio, $14,667, según el informe, en comparación con $10,652 por un parto no complicado.

Para ayudar a las empresas a enfrentar el problema de los nacimientos prematuros, March of Dimes desarrolló un programa de información sobre salud para el embarazo y los recién nacidos en internet llamado Healthy Babies, Healthy Business (bebés saludables, negocio saludable). Howse describió el programa como una manera sencilla para que los empleadores entreguen información precisa y actualizada directamente a los empleadores para ayudar a reducir la cantidad de partos prematuros y, al mismo tiempo, reducir los costos de atención de la salud.

El informe de March of Dimes fue preparado por Thomson Reuters con datos sobre costos médicos de hospitalización y ambulatorios, medicamentos de receta para bebés desde el nacimiento y durante el primer año y para las madres, como el parto y los servicios prenatales durante los nueve meses anteriores y siguientes al parto. El informe tenía programado presentarse el martes a los líderes empresariales en un almuerzo en Washington D. C. financiado por March of Dimes y la National Chamber Foundation, un laboratorio de ideas afiliado a la Cámara de comercio de los EE. UU.

La Dra. Maureen Hack, del departamento de pediatría de Rainbow Babies y del Hospital Infantil de Cleveland, señaló que los costos que cubren el informe apenas son una pequeña parte de los relacionados con los partos prematuros.

"Esto es solo la punta del iceberg", afirmó Hack. "Podría ser lo que le está costando a los empleadores el primer año, pero estos niños siguen teniendo problemas de salud y, con el tiempo, problemas educativos".

Además, la atención prenatal, anotó Hack, podría no ser suficiente para prevenir los nacimientos prematuros. "Es muy complejo", apuntó. "Hay muchos factores que contribuyen a los partos prematuros".

Pero para ayudar a las mujeres embarazadas, March of Dimes sugiere a las empresas hacer lo siguiente:

  • Ofrecer información sobre la atención antes de la concepción y del nacimiento y sobre la atención del bebé.
  • Ofrecer un ambiente de trabajo libre de humo, drogas y toxinas.
  • Estimular a la actividad física.
  • Poner a disposición de los empleados información sobre el embarazo, el parto y la atención prenatal.
  • Permitir tiempo libre para la atención habitual prenatal y del bebé.
  • Ofrecer un área para que las madres bombeen y almacenen leche materna.
  • Ofrecer un seguro de salud integral.
  • Ofrecer horarios flexibles y la opción de trabajar desde casa.
  • Ofrecer protección en el trabajo más allá de lo que establece la ley, por ejemplo para adopción y establecimiento en un hogar sustituto.

13/10/17

Leche materna, lo mejor para la vista del bebé [13-10-17]


Leche materna, lo mejor para la vista del bebé

El desarrollo físico e intelectual de un niño depende, en gran medida, de la capacidad visual de sus primeros meses de vida. Esta facultad se encuentra íntimamente ligada a una alimentación adecuada con leche materna.

Cuando un recién nacido abre los ojos decimos que "mira pero no ve". Ello obedece a que, en sus primeros meses de vida, el sistema nervioso central aún no está lo suficientemente maduro. Sin embargo, en circunstancias normales, la nitidez de la vista del neonato irá mejorando a medida que su cerebro vaya madurando.

La impresión de que el bebé "mira pero no ve" es denominado clínicamente "reflejo de fijación", un fenómeno instintivo que tiene su desarrollo entre las 6 y las 10 semanas de vida. Una vez logrado que el reflejo incorpore de forma definitiva al mecanismo del control visual, el niño comienza a seguir los objetos con la vista y gira la cabeza en la dirección de aquellos que aparecen próximos a él.

Además de constituir un síntoma de madurez, que alegra a padres y familiares que han hecho el seguimiento de esa evolución, el "reflejo de fijación" ya instaurado en el sistema nervioso central del pequeño significa, por otro lado, el inicio del contacto visual con las personas que suele tener habitualmente a su alrededor.

Rasgos faciales

La evolución visual prosigue de forma que en torno a los tres meses de vida, el bebé comienza a percibir los rasgos faciales de la madre y del padre y es capaz de recordarlos. Asimismo, comienza lentamente a distinguir los colores.

Hasta la culminación de esa fase, es posible que el infante pueda bizquear en determinados momentos pero no hay que asustarse. Esto puede deberse a la falta de precisión en la coordinación y el control en los centros cerebrales responsables de la adecuada ubicación de los ojos.

De los tres a los seis meses, la vista del niño da un paso de gigante. A partir de los cuatro meses, los ojos se centran al tiempo que percibe cada vez mejor el mundo que le rodea y su campo visual aumenta.

No olvidemos que en los dos primeros años de vida, la vista se va a convertir es el sentido básico de comunicación del niño con el mundo exterior.

El pediatra José Manuel Moreno, del servicio de Nutrición Clínica del Hospital 12 de Octubre de Madrid, dijo a que "entre un 4 y un 5 por ciento de los recién nacidos presenta problemas en la visión" y señaló que, si bien estas patologías pueden estar producidas por diferentes causas, "una detección precoz y una intervención adecuada sobre la dieta pueden prevenir y mejorar este tipo de situaciones y evitar que haya complicaciones mayores durante el crecimiento del niño".

Para este experto "es vital el papel del pediatra en el diagnóstico de estos problemas", pues dado que el niño cuando nace su sistema visual aún no está maduro, y por tanto su capacidad de visión es muy escasa, "es clave que controlemos que este proceso de maduración evolucione de forma normal". Agudeza visual

Algunas de estas anomalías son muy evidentes, pero existen otras como la falta de agudeza visual, bastante frecuente, que no resulta fácil de detectar. En este sentido, según el doctor Moreno, son imprescindibles las visitas periódicas al pediatra con el fin de evaluar el sistema óptico del bebé.

"El objetivo -agrega- es que a todos los niños, antes de cumplir los cuatro o cinco años, se les examine para comprobar si sufren algún problema de visión, pues hacerlo más tarde supone que las probabilidades de recuperación del ojo se reduzcan significativamente".

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en relación con la prevención del problema de visión del neonato es contundente: hasta los 6 meses de vida el mejor protector para el bebé es alimentarse con leche materna. Cuando esto no es posible, se aconseja utilizar una fórmula de leche artificial con unas propiedades y nutrientes de acuerdo con el patrón de la materna.

La leche materna, según el doctor Moreno, es rica en muchos ingredientes beneficiosos para el desarrollo del bebé, como son los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, sobre todo el DHA (ácido docosahexaenoico).

"Estos ácidos grasos -añadió- son fundamentales para la maduración del sistema óptico y el desarrollo cerebral. La retina y el córtex son los órganos del cuerpo con un mayor contenido de DHA. Esto explica que la dieta del recién nacido, a través de la ingesta de ese ácido a través de la leche materna, tiene un impacto significativo en la maduración de sus funciones cerebrales y visuales".

En opinión del especialista, los niños que toman pecho presentan una mejoría de la agudeza visual frente a los que reciben una fórmula artificial. Sin embargo, en aquellos casos en los que no es posible alimentar al bebé con leche materna, lo ideal es que reciban un preparado artificial que cuente con prácticamente las mismas propiedades que la leche de la madre.

El cerebro del recién nacido, aunque todavía inmaduro, es muy rico en grasas insaturadas, sobre todo en la zona que afecta a la retina.

"Es precisamente en este periodo de crecimiento cuando más importante resulta que se rellenen bien estos depósitos de poliinsaturados para que el bebé tenga un desarrollo adecuado de sus funciones", señaló el doctor Moreno.

Uno de los preparados artificiales de última generación, Enfalac Premium 2, consigue favorecer el desarrollo visual del lactante de la forma más parecida a la leche materna, según informó Anna Ferret, directora general de Mead Jonson Nutrition en España, su fabricante.

Dicho beneficio lo consigue, según palabras de Ferret, "al incorporar LIPIL, una mezcla de ácidos grasos que contiene más de un 0,3 por ciento de ácido docosahexaenoico (DHA), poliinsaturado que no está presente en la leche de vaca y que es la materia prima fundamental en la mayoría de las fórmulas de leches infantiles".

Recientemente, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (European Food Safety Authority (EFSA) ha expresado su opinión positiva a este producto, según constata el profesor Andréu Palop, presidente del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición.

11/10/17

El bebé expresa su malestar con patologías [11-10-17]


El bebé expresa su malestar con patologías

El detonante de una crisis de asma puede buscarse en las emociones o en el entorno familiar, dice el antropólogo Ashley Montagu. Las dolencias crónicas y otras que se repiten surgen a raíz de la incapacidad del niño para manifestar que se siente mal por algo

Cuando llega al consultorio del pediatra un niño con una crisis de asma no es fácil encontrar el detonante. Menos en la red hospitalaria del sistema público, donde el médico tiene, en el mejor de los casos, 10 minutos para atender a cada paciente, indagar acerca de las relaciones familiares que puedan estar interviniendo en el problema de salud, como por ejemplo: cuál es comportamiento en la escuela; cómo es la relación con sus padres; si se relaciona con los chicos de su edad; qué edad tenía cuando dejó los pañales; si expresa sus emociones habitualmente y de qué modo lo hace...No es fácil para el médico - y menos fácil suele ser aún para los padres- aceptar ese tipo de preguntas. Esto ocurre porque implicaría admitir que algo del entorno familiar esté incidiendo, directa o indirectamente, en la aparición de alguna enfermedad en el hijo.

Idea errónea

Sin embargo, cuando un niño presenta un mal crónico o repite alguna dolencia debe evaluarse la posibilidad de una causa psicosomática. “No se debe confundir con causas psíquicas, como si se tratara de una enfermedad imaginaria (esta es la idea errónea que tienen muchas personas acerca de las enfermedades psicosomáticas). Esas afecciones son la expresión de las emociones en el cuerpo, teniendo en cuenta las particularidades del organismo de cada uno, su carga genética y las predisposiciones que trae”, dice el antropólogo estadounidense Ashley Montagu.
El niño llega al mundo con una absoluta incapacidad para autoabastecerse y para expresar sus sensaciones de malestar. Lo que hoy se sabe -en virtud de los trabajos de diversos antropólogos- es que, evolutivamente, la gestación humana de nueve meses se debe a que ese es el tiempo que tarda el feto en desarrollar un tamaño crítico (especialmente las dimensiones del cráneo), pasado el cual ya no podría salir del útero a través del canal del parto. Pero el estado de desvalidez que trae al mundo el ser humano es tal que puede considerarse que la gestación -en comparación con la de otras especies animales- es incompleta. Por lo tanto, opina Montagu, la gestación humana se prolonga luego del nacimiento, hasta nueve meses más, que es la edad en que el bebé comienza a gatear.

Eczemas, picazón

“Durante esta ‘gestación prolongada’, el bebé experimentará su propio cuerpo y el de su madre como una unidad, a partir de la cual irá desarrollando su propia vida emocional. La madre tiene que atender sus demandas afectivas con cariño y contención.

Manifestaciones

Cuando eso no sucede, por falta de cuidado de los adultos o porque en lugar de satisfacer al bebé se instala una relación en la que el bebé es quien debe adaptarse y satisfacer las necesidades de los mayores, surge un malestar que, desde un principio, le resulta imposible expresar. “Este malestar se traducirá, probablemente, en un problema de salud: las reacciones en la piel (eczemas, sudamina, irritación, picazón, dermatitis) son las manifestaciones más típicas.
Más adelante (y también en la vida adulta), esa sobreexigencia que expone al chico a una tensión -que no puede expresar ni resolver- puede seguir produciendo problemas orgánicos, siempre en la medida en que se vea imposibilitado de expresar sus emociones. Los psicoanalistas hablan de las enfermedades psicosomáticas como una incapacidad -por parte de quien las sufre- de llevar sus emociones a la vida simbólica; y por eso, se expresan en el cuerpo.
De ahí que las enfermedades crónicas o repetitivas en la niñez pueden estar manifestando dificultades para expresar las emociones. Estas pueden ser un llamado de atención para los adultos, y su repetición puede llevar a una nueva consulta al pediatra.

Dualidad

La lucha cuerpo-mente es una dualidad que parece haberse instalado como una cosa natural: dolencias como el asma, los eczemas sin causa aparente y hasta la psoriasis, ¿son de causa orgánica o psíquica? Sus determinantes, ¿están en los genes o en el entorno vincular?. En los años 70 el auge de las ciencias sociales y del psicoanálisis ayudó a que se diera primacía a las causas psíquicas y vinculares para todas las patologías, quizás porque las causas y los determinantes orgánicos no estaban tan estudiados como ahora. En la década del 90 hubo un gran desarrollo de las ciencias experimentales y de la biología. La industria farmacéutica produjo nuevas herramientas capaces de manejar las causas orgánicas de las enfermedades, y una de las consecuencias es que las causas psíquicas y sociales se vieron degradadas al simple rol de “factores influyentes”.

14/7/17

La depresión posparto afecta el correcto desarrollo del bebé [14-7-17]


La depresión posparto afecta el correcto desarrollo del bebé

Salud. La Academia de Pediatría de EE.UU. pide revisar más a madres

Detectar casos tempranos de depresión posparto en la madre es fundamental para evitar que el bebé se vea afectado en su desarrollo cognitivo, emocional y social.

Hace 18 años, Laura tuvo a su primer hijo. Después de ese nacimiento, no quiso saber más nada con volver a quedar embarazada. "Nunca más paso por eso, no soy capaz. Esa sensación de ser madre, de necesidad biológica que tuve, nunca más apareció", relata. Laura tuvo depresión posparto, una enfermedad que padece entre 10% y 20% de las mujeres, y que, incluso, puede afectar a los padres.

De todas formas, el más perjudicado por la depresión de la madre es el bebé, ya que el vínculo temprano con la madre es fundamental para su desarrollo social, emocional e intelectual.

Esta semana, la Academia Estadounidense de Pediatría publicó una recomendación que señala que los pediatras deberían revisar continuamente a las madres de recién nacidos para detectar posibles síntomas de depresión.

De acuerdo al artículo, publicado en la revista Pediatrics, diversas investigaciones demuestran retrasos en las capacidades de los bebés de madres que sufren depresión.

"La depresión posparto conlleva altos costos para la atención médica, atención médica inapropiada, abuso infantil y negligencia, interrupción del amamantamiento, disfunción familiar y afecta de manera adversa el temprano desarrollo del cerebro (del bebé)", señala el artículo.

"El bebé fue querido. Yo estaba casada. El asunto es que después era terrible la sensación de sufrimiento, era mortal, parecía que hubiera matado a alguien. Hay explicaciones de todo tipo y color, pero el asunto es que el sufrimiento no te lo sacás, o sea, no había manera", recuerda Laura.

SÍNTOMAS. Entre el tercer y quinto día después del parto, la madre puede sufrir lo que se llama tristeza de la maternidad. Afecta a entre 50% y 80% de las madres y sus síntomas son tristeza, irritabilidad y ansiedad. No es considerada una enfermedad y desaparece, so-la, a la semana.

Luego, los profesionales reconocen un segundo nivel, la depresión, que afecta a entre 10% y 20% de las madres, principalmente primerizas.

Sus síntomas: irritabilidad, ansiedad, aparición de sentimiento de culpa con respecto al niño y de incapacidad para cuidarlo. No aparece hasta los diez días luego del parto y se puede tratar con terapia o antidepresivos.

Fue el caso de Laura: "Vivía llorando y no me podía mover. La psicóloga vivía cerca y venía a casa porque yo no tenía ganas de levantarme. Por supuesto que al bebé lo atendía, pero yo tenía miedo de que se me fuera a morir porque no lo podía cuidar, por ser ineficaz. No me arrepentía, pero pensaba `¿qué hice?`. Fue como un crimen. Yo lo pensaba así, que había hecho algo que no estaba bien".

Otros casos pueden derivar en rechazo u odio de la madre hacia el bebé, lo que puede generar abuso físico e infanticidio por rechazo u odio. Necesitan psicoterapia, medicación y, a veces, internación.

Impactos. El informe de la Academia Estadounidense de Pediatría señala que "las consecuencias de la depresión de la madre incluye efectos negativos en el desarrollo cognitivo, en el desarrollo social y emocional, y en el comportamiento del niño. La adquisición de lenguaje depende del número de palabras usadas por la familia, del juego, el entretenimiento y las caricias, que ocurren con menos frecuencia en la familia de una madre depresiva".

Una de las formas que los profesionales de la salud poseen para detectar posibles casos de depresión es mediante el Test de Edimburgo. Consiste en veinte preguntas que las propias usuarias pueden responder en cinco minutos. Su puntaje máximo es 20. Por encima de los 12 significa que la persona tiene riesgo elevado de estar sufriendo depresión, aunque no es diagnóstico. Por ejemplo, una de las preguntas es: "He sentido miedo o he estado asustadiza sin tener motivo: bastante, a veces, no mucho, nunca".

Mariela Servetto, gerenta de los Centros Materno Infantil del Banco de Previsión Social (BPS), explica que en dichos centros el test se aplica a todas las madres durante el puerperio.

Puede ser una enfermera, un pediatra, un psicólogo o incluso el "funcionario de mesa de entrada" de cada centro el que entregue el formulario: "Cuando el psicólogo ve que hay alguien que está por encima del punto de corte, lo cita para una entrevista en la que valora la existencia o no de depresión puerperal. Si se confirma, se trabaja sobre el vínculo porque lo que se pretende es mejorar el sentimiento de la madre respecto a su bebé", explica.

Gustavo Giachetto, director del Programa Nacional de Atención a la Niñez, del Ministerio de Salud Pública (MSP), informó a El País que si bien no existen guías específicas sobre cómo actuar ante un posible caso de riesgo de depresión, el modelo de atención a este tipo de pacientes "forma parte del accionar médico tradicional".

Y agregó: "Nosotros evaluamos la salud mental como un componente más de la atención integral. Cuando evalúan a un niño en la consulta, los pediatras hacen lo que se llama la historia clínica que incluye evaluaciones dirigidas específicamente a niños pero también al núcleo familiar".

La psiquiatra Fabiana Azambuya, por su parte, especialista en el tema, explica: "¿Por qué los pediatras americanos dicen eso? Porque las consecuencias de la depresión posparto no solamente se ven en lo inmediato, en la generación del vínculo o mal apego, sino también a largo plazo se han determinado trastornos en el aprendizaje, de conducta, mayor riesgo de separación en las familias. A los cinco años del niño, empezás a mirar para atrás y te das cuenta que ese niño no estuvo motivado, no tuvo un buen vínculo con la madre porque la madre se deprimió, entonces es empezar a tratar no sólo el sufrimiento de la mujer, también a la familia, y al hijo".

Respecto a las consecuencias sobre la futura capacidad del niño para sociabilizar, Azambuya dice: "El primer vínculo es el que te determina y si estuvo mal constituido porque la madre no pudo estar presente en su total capacidad, entonces ese vínculo, que llaman apego, no se pudo formar bien".

ASPECTOS CLAVES

La depresión posparto

Afecta a entre 10% y 20% de las madres, principalmente primerizas. Sus síntomas son irritabilidad, ansiedad, aparición del sentimiento de culpa respecto al niño y de incapacidad para cuidarlo. No aparece hasta los diez días luego del parto. Se puede tratar con terapia o antidepresivos.

Consecuencias en el bebé

Afecta al desarrollo cognitivo, emocional y social del futuro niño. También se ve afectado el desarrollo temprano del cerebro, como la migración neuronal o la formación de sinapsis, que dependen de factores genéticos pero también del entorno.